Un equipo de investigadores suizos y alemanes ha colocado un plásmido de ADN en la superficie de un cohete para ver si sobrevivía durante un vuelo suborbital. Los resultados revelan que el ADN soportó las altas temperaturas del lanzamiento, el duro viaje y la reentrada en la Tierra, donde muchas de las moléculas seguían manteniendo sus propiedades.
El experimento consistió en colocar directamente unos plásmidos (moléculas de ADN extracromosómico que aportan ventajas a las células que los llevan, como resistencia a determinados antibióticos) en diversos puntos de la superficie y algunos tornillos del cohete Texus-49, lanzado en marzo de 2011 desde un centro espacial en Kiruna, al norte de Suecia. La nave voló durante 780 segundos con una trayectoria balística, alcanzando una altitud máxima de 268 km.
Pero lo realmente sorprendente fue que el 35% del ADN recuperado mantenía sus propiedades iniciales.
Los científicos de la Agencia
Espacial Europea (ESA) se encuentran desde este 13 de noviembre haciendo un balance de las
condiciones en que se halla Philae, el robot de exploración de la sonda
espacial europea Rosetta, tras posarse en un cometa.
Las cosas no ocurrieron
como se esperaba y hubo percances. El objetivo del pequeño robot Philae es
realizar una decena de experimentos sobre la superficie del cometa “67P/Churyumov-Gerasimenko”.
La pregunta es si, un día después de posarse, está en capacidad de hacerlo.
Un responsable del Centro
Europeo de Operaciones Espaciales (ESOC), afirmó que Philae aterrizó en
una especie de “arenero” o que rebotó suavemente en la superficie antes de
posarse una segunda vez. Y hubo un problema: los arpones de aterrizaje se encunetran anclados al suelo.
Astrónomos de la Universidad de Alicante, del Centro
de Astrobiología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CAB-CSIC)
y del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) han detectado dos gigantescas
estrellas que se encuentran muy próximas entre sí en la constelación de la
Jirafa, tanto que acabarán formandoun único y colosal objeto de más de 60 masas
solares. Las observaciones, realizadas dan la razón a las teorías que
sugieren que las estrellas más intensas se forman por la fusión de otras más
pequeñas.
El sistema observado por los astrónomos es la
binaria eclipsante MY Camelopardalis (MY Cam), se llama así porque está formada
por dos estrellas que, observadas desde la Tierra, sufren eclipses y pasadas
mutuas para conseguir su plano orbital orientado hacia nuestro planeta.
Los investigadores concluyenque MY Cam es la
binaria más intensa observada cuyas componentes, dos estrellas de tipo
espectral O (de color azul, muy calientes y luminosas), de 38 y 32 veces la
masa del Sol, están todavía en la serie principal y se encuentran muy próximas
entre sí, con un periodo orbital de menos de 1,2 días, es decir, el periodo
orbital más corto en este tipo de estrellas.
La binaria se formó
prácticamente como se encuentra ahora, lo que significa quelas estrellas estaban ya casi en contacto en el momento en que se
formaron. Los científicos creen que las dos estrellas acabarán por
fusionarse en un único objeto antes de que ninguna de ellas tenga tiempo de
evolucionar significativamente.
Las estrellas como
puede ser el Sol nos pueden parecer las más comunes pero no es así, la mayor
parte de las estrellas pasan su vida amarradas por la fuerza de la gravedad a
una estrella compañera formando lo que se llama un sistema binario o incluso a
varias (sistema múltiple). En particular, las estrellas mucho más masivas que
el Sol, las que contienen una masa equivalente a la de muchos soles, tienden a
aparecer siempre en compañía.
Un ejemplo
particularmente notable es, precisamente, MY Camelopardalis. Para su estudio
los astrofísicos obtuvieron un gran número de espectros o visualizaciones del
sistema con el espectrógrafo FOCES, que operó durante muchos años con un telescopio
de 2,2 m del Observatorio de Calar Alto. Usando el efecto Doppler, estos
espectros permiten medir las velocidades con las que se desplazan las estrellas
en sus órbitas. Además, mediante un análisis detallado de las características
de los espectros, los astrofísicos pueden determinar las propiedades
fundamentales de las estrellas, como su temperatura superficial, su tamaño...
Para completar su trabajo, algunos astrónomos aficionados que midieron los
cambios en la cantidad de luz que nos llega desde el sistema a lo largo de la
órbita, lo que se denomina la “curva de luz del sistema.”
Durante mucho tiempo,la nariz de los neandertales ha sido un tema de estudio debido a que se creía que esa parte del cuerpo no se había adaptado bien al cambio de clima (más seco y frío) lo que causo su extinción hace unos 40.000 años
aproximadamente.
Un grupo, dirigido por el SUNY Downstate Medical Center
de Nueva York, observó que la nariz de los
neandertales desarrolló adaptaciones nuevas por las condiciones
meteorológicas, de distinta manera que el Homosapiens.
Podemos observar que los pómulos están hundidos y la nariz sobresaliente.
El equipo, realizo mediciones digitales y tomografías
computerizadas para comparar la fisonomía de fósiles guardados en museos
europeos con la de los humanos modernos. Uno de los rasgos es el prognatismo
mediofacial, (la nariz sobresale y los pómulos quedan hundidos), lo que
sugiere esa evolución diferente.
Izquierda: Homo neandertal
Derecha: Homo sapiens
Este estudioreafirma la teoría de
que el Homoneanderthalensis es una especie humana propia, no una
subespecie del linaje del Homosapiens.
¿Por qué el universo no reventó inmediatamente después del Big Bang, tal como debería haber ocurridosegún algunas predicciones? En opinión de un equipo de físicos del
Imperial College de Londres y de las universidades de Copenhague y
Helsinki, la gravedadle habría proporcionado la estabilidad necesaria para sobrevivir a su propia expansión en ese periodo temprano.
Las investigaciones sobre la partícula de Higgs, descubierta en el CERN en 2012 y responsable de aportar masa a todas las demás partículas,
sugieren que la producción de bosones durante la expansión acelerada
del universo muy temprano –la llamada inflación– debería haber dado
lugar a la inestabilidad y el colapso. Por eso los citados científicos
tratan de averiguar por qué esto no sucedió y creen que hay una
explicación simple.
En un nuevo estudio que publican en la revista Physical Review Letters describen cómo la curvatura del espacio-tiempo –la gravedad– le dio al cosmos la estabilidad necesaria para sobrevivir.
Un equipo de la Universidad de Nuevo México acaba de presentar una nueva clase de meteorito marciano que se originó en la corteza del planeta rojo. Se parece a las rocas analizadas por los rovers de la NASA.
El meteorito se denomina Northwest Africa 7034, se encontró en Marruecos en 2011. Presenta algunas similitudes con los otros 110 meteoritos marcianos conocidos como SNC, pero es bastante distinto, es el único del que se puede determinar de forma fiable su origen en Marte.
Steele, uno de los autores, explica que la textura de Northwest Africa “no se parece a ninguno de los meteoritos SNC, ya que se compone de fragmentos cementados de basalto que se forman con lava enfriada que sugiere su procedencia de la corteza .La roca basáltica en este meteorito es consistente con la corteza o el manto superior de Marte.
Rocas básalticas
Además, el análisis de isótopos de oxígeno muestra que Northwest Africa no es una muestra común a otras muestras planetarias. La química es consistente con un origen superficial y una interacción con la atmósfera marciana. La abundancia de agua nos indica que interactuó con la superficie de Marte hace alrededor de 2,1 mil millones de años (era marciana Amazónica-la más reciente).
El meteorito contiene diez veces más agua que cualquiera de los demás. Este agua se originó en una fuente volcánica o en un manto acuífero próximo a la superficie, lo que refleja la actividad activa acuosa en Marte. Es el meteorito marciano más rico desde un punto de vista geoquímico.
¿Es posible almacenar el exceso de dióxido de carbono en el fondo del mar? ¿Qué pasaría con el ecosistema si esta técnica se generalizara? Desde el Mar del Norte al Mediterráneo, una investigación a nivel europeo trata de responder a estas preguntas. Junto a las costas de Sicilia, en las Islas Eolias, los investigadores estudian cómo capturar y almacenar el dióxido de carbono. Quieren reducir los gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. Klaus Wallman es el coordinador del proyecto Eco2 en el Centro Helmholtz de Investigación Oceánica de Kiel. “Hay que evitar que el CO2 de las centrales termoeléctricas alcance la atmósfera, porque eso aumenta el calentamiento global y queremos prevenir el cambio climático. Por eso, lo enterramos en formaciones geológicas costeras. En Europa, las mejores localizaciones están en zonas lejanas a la costa, bajo el lecho marino.”En las Islas Eolias, los científicos estudian la presencia natural de dióxido de carbono en el mar, ya que en este archipiélago de orígen volcánico, hay depósitos naturales de CO2. “Los organismos aquí están adaptados a este tipo de medioambiente, dice Cinzia De Vittor, bióloga marina que participa en este proyecto. En esta zona el CO2 aparece de forma natural, y por lo tanto, el pH es inferior al que suele haber en otros lugares.Aquí se analiza la dinámica química y molecular del gas que se halla presente en las burbujas que suben desde el fondo marino. Para este estudio, los investigadores bucean y utilizan instrumentos especiales. Lisa Vielstädte es bióloga marina, investigadora del proyecto Eco2: “Este instrumento mide el tamaño de las burbujas mediante ordenador para crear un modelo numérico, con los datos sobre el tamaño y la velocidad de las burbujas , información que nos sirve para simular escapes de CO2.” Otro método de investigación consiste en estudiar la dinámica del ecosistema a través del pH en un entorno marino. Al estudiar el movimiento de las burbujas de CO2 se puede desarrollar un modelo para controlar las posibles fugas y predecir su dispersión. El ingeniero mecánico Marius Dewar, investiga sobre el proyecto Eco2 en la Universidad Heriott-Watt: “Al disolverse el CO2 provoca un cambio de pH. Observamos cómo cambia durante las diferentes estaciones del año, para localizar los mejores lugares en los que se podrá detectar, para analizar el comportamiento de este gas en las profundidades del mar, los investigadores utilizan una tecnología especial”.A diferencia de las Islas Eolias, donde el CO2 se halla presente de manera natural, en el Mar del Norte se han creado depósitos artificiales para almacenarlo. De momento no ha habido fugas, pero los investigadores realizan simulaciones, para anticipar las consecuencias de un posible accidente. El biólogo, Peter Linke, es investigador del proyecto Eco2 en el Centro Helmholtz de Investigaciones Oceánicas de Kiel: “Dejamos escapar una pequeña cantidad de dióxido de carbono de la máquina y después estudiamos con nuestros sensores los restos en el agua. Es muy importante incorporar estos datos en nuestros modelos, para poder hacer pronósticos.” En este laboratorio de Kiel, Alemania, se han recreado idénticas condiciones fisicas que el Mar del Norte. El objetivo es tratar de definir un modelo que funcione tanto a pequeña como a gran escala. Matthias Haeckel es geoquímico y trabaja en el Centro Helmholtz de Investigaciones Oceánicas de Kiel: “Investigamos las reacciones del dióxido de carbono al ascender. La etapa siguiente consiste en estudiar el tamaño de las partículas a través de los poros de los sedimentos. Necesitamos comprender cómo funciona todo eso a nivel macroscópico, es decir, a una escala de varios cientos litros. De esos experimentos deducimos conclusiones a diferentes escalas en fórmulas matemáticas “.Almacenar los residuos de CO2 en el fondo del mar, ¿es realmente una solución, qué peligros entraña? Los científicos no han llegado a conclusiones definitivas aún.